Una buena montanera depende de aspectos climatológicos. Es fundamental que sean dos buenas estaciones de otoño e invierno, que llueva, que nazca la hierba y madure correctamente la bellota en la encina cogiendo un calibre adecuado. El calor del verano y las heladas de invierno, unidas a unas correctas lluvias servirán para tener una extraordinaria montanera.
La importancia de la hierba y el pasto, es fundamental, le aportan antioxidantes al producto y que la grasa del jamón no rancie antes, le otorga más perdurabilidad. La bellota mezclada con la hierba le aporta la humedad suficiente para refrescar la boca del cerdo y facilitarle la digestión.
La norma exige a los cerdos que estén mínimo 60 días en montanera. Desde noviembre comienzan este periodo, para que los sacrificios de ibéricos sean a partir de la mitad del mes de enero. Lo normal es mantener en montanera hasta que han adquirido el peso adecuado.
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