Según el estudio clínico realizado por un equipo de investigación, encabezado por el doctor Emilio Márquez Contreras, responsable del proyecto y el trabajo de campo en Atención Primaria y Antonio León Justel, en el ámbito hospitalario.
La marca Cinco Jotas en su blog destaca la labor del doctor, pero no menciona a toda la labor de un equipo del estudio de investigadores colaboradores como: Ignacio Vázquez Rico y Fátima Barrero Alor, del servicio de Análisis Clínicos del hospital onubense; y Águeda Baldonedo Suárez y Jesús Jiménez del Distrito Sanitario Huelva-Costa.
Los estudios clínicos han conducido que este alimento, venido de nuestros cerdos serranos, es un antidepresivo natural y relajante, que ayuda a reducir la ansiedad, el insomnio y la depresión. Posee triptófano, un aminoácido fundamental para nuestra dieta que ayuda a conciliar el sueño, un relajante natural que índice a la formación de serotonina, el neurotransmisor que produce esa maravillosa sensación de bienestar y relajación. Y, por esto, es un antidepresivo natural.
El cerebro humano cuando come jamón ibérico, según este estudio, se vuelve un torrente de emociones, ayuda al cuerpo a mantenerse sano, inhibe el dolor y favorece el optimismo, combatiendo la depresión”
El triptófano del jamón induce el sueño, controla el apetito, tiene un efecto tranquilizante, antiestrés y es un poderoso ansiolítico que llega a inhibir el dolor y favorece el optimismo. Adiós a los antidepresivos en pastillas, comer jamón es el mejor antidepresivo natural.
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